Domingo 3 Tiempo Ordinario "C"
Neh 8, 2-6.8-10 Sal 18 1 Co 12, 12-30 Lc 1, 1-4; 4, 14-21 La iglesia nos invita este domingo especialmente a dar gracias al Dios por el don de su Palabra en las Escrituras . Estas Escrituras que, como nos recordaba el inicio del Evangelio de Lucas, vienen a consolidar nuestra fe, a animar nuestra fe. Estas Escrituras que contienen la Palabra. Palabra que, acogiéndola, nos hizo Hijos de Dios y que ahora se nos da como alimento. Para poder gustar esta Palabra, el Señor ha tenido que abrirnos el oído como vemos en la lectura de Nehemías . Y lo ha hecho, como lo hizo con el pueblo de Israel, a través de la prueba, de la Cruz. Nos ha hecho sentir hambre y sed de la Palabra, nos ha llevado a la humildad para llenarnos después de su Consolación. La Palabra ilumina nuestra historia y las lágrimas son la expresión del consuelo y de la alegría al escuchar la voz de un Dios que nos habla porque nos ama. Bienaventurados los que lloran porque serán consolados....