Pentecostés 2026
Recibid el Espíritu Santo, nos ha dicho Jesús en el Evangelio. Si el Padre envía su hijo al mundo, si Cristo vive todas las vicisitudes humanas … si sufre, muere y resucita… si sube al cielo, es para enviarnos su propio Espíritu, el Espíritu Santo. Él es el Paráclito el Espíritu Defensor que nos reconcilia con Dios, con los otros, con nosotros mismos. Si el Espíritu Santo habita en nosotros, es Dios mismo quién vive en nosotros como Fuente de Vida… Fuente de luz… Fuente de amor verdadero, Fuente de comunión… Fuente de los 7 dones, y 7 frutos (7 es la totalidad)… fuente de carismas… Fuente de un perdón que recibimos y que nos envía como misioneros del perdón. El Espíritu Santo es Dios, pero es una Persona diferente al Padre y al Hijo y, como persona que es, podemos tener una relación personal, única con Él. Podemos hablar con Él. Podemos rogarle. Para hacerlo, hay que cerrar los ojos y mirar dentro de nuestro... escucharlo dentro de nuestro. Ojalá lo escucháramos!...