Santísima Trinidad 2026
Ex 24, 4b-9 Dn 3, 52-56 2 C 13, 11-13 Jn 3, 16-18 " El Espíritu infundió el conocimiento de Dios en todos los pueblos", cantaba el prefacio de Pentecostés. Gracias a lo que Cristo, que es la Palabra, y el Espíritu nos han revelado podemos conocer a Dios y conocernos a nosotros mismos que estamos hechos a su Imagen y Semejanza. Sin Cristo y sin el Espíritu, nosotros, en nuestro pecado, correríamos el peligro de hacer un Dios a nuestra Imagen y Semejanza. La Palabra que hemos proclamado nos recuerda cómo es ese Dios y, por tanto, a qué estamos llamados. El salmo, fragmento del Canto de les tres jóvenes, nos habla de la grandeza de Dios. El Dios cuyo nombre es santo, que habita en su templo de gloria, que se sienta en el trono de su reino entre querubines, que desde la bóveda del cielo,...