Fiesta de la Presentación de Jesús en el Templo y la Purificación de María 2026
Ml 3, 1-4 Sal 23 Hb 2, 14-18 Lc 2, 22-40 En su sencillez, celebramos una fiesta rica de significado para los creyentes. En primer lugar nos recuerda que cualquier vida, desde su concepción hasta la muerte, es un regalo de Dios, es para Dios y está en las manos de Dios. Eso es lo que sentían las madres como María en el pueblo de Israel; por eso a los 8 días circuncidaban al niño como signo de pertenencia al pueblo de la Alianza y le ponían un nombre que era una profecía sobre la misión de ese niño. Eso es lo que celebramos el 1 de Enero, la circuncisión de Jesús, que seguramente fue en la sinagoga de Belén. Pero, a los cuarenta días del nacimiento del hijo, ya recuperadas las madres del parto, iban los padres al templo a ofrecer a este niño al Señor, según la Ley del Señor, según el Camino de la Vida que está en poner a Dios en primer lugar, reconociéndolo como la fuente y el Señor de la Vida. Sólo Él puede dar no sólo la vida, dos años, diez, cuarenta, los que...